martes, 29 de abril de 2008

Carmen Alcayde presentadora de narices

No hace falta que les ponga cual es el antes y cual es el después?
Parece que todavía hay polémica en este país sobre si se debe conservar la castidad de la imagen física que Dios te ha dado y es motivo de chiste o de crítica el que alguien se opere la nariz como en el caso de Carmen Alcayde. Incluso los que se operan prefieren recurrir a términos como “retoques” o “arreglillos”. No veo la razón para que nadie se tenga que arrepentir por operarse para ofrecer una imagen más agradable primero y fundamentalmente para él mismo, lo que opinen los demás en este y otros casos es secundario.
Es evidente que hay casos extremos, como en todas las facetas de la vida. Pero otra cosa es operarse por exigencias del guión "me operé la nariz por exigencias del guión". ¿Sí a Carmen la contratan para una película de elfos se recortará las orejas?. ¿O si tiene que hacer de lagarta en una película se operará la lengua para hacerla bífida?. Alcayde tiene una extraña habilidad por dar la explicación más incoherente a situaciones simples. Ni guión, ni guiona Alcayde estás guapísima con el cambio y espero que me pases el teléfono del cirujano, porque visto las chapuzas que se hacen por ahí es fundamental ponerse en las mejores manos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero luego que no criticara en ele Tomate a las que se han operado

Va de narices dijo...

Pues con lo que se ha ahorrado en Utabón ya podía pagarse un buen cirujano

Anónimo dijo...

pasada de operación si solo fueran las narices